Un sitio responsivo es aquel que se adapta automáticamente al dispositivo que el usuario está utilizando para acceder al contenido, ya sea un smartphone, una laptop, una computadora o una tablet. Independientemente de las dimensiones de la pantalla, la página presentará un diseño ligero, agradable y lineal, que siempre permitirá la mejor visualización en cualquier tipo de dispositivo.
Una de las razones para preocuparse por la responsividad es precisamente el hecho de que los smartphones, que tienen tamaños y sistemas operativos diversos, se han convertido en los principales medios de acceso a internet en Brasil. Según datos del Suplemento de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) de la Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios (Pnad) 2015, la investigación más reciente sobre el tema publicada por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
De acuerdo con el estudio, en el 92,1% de los hogares brasileños, el acceso a internet se realiza a través del celular frente al 70,1% a través de computadora. Desde 2015, todo indica que este número solo ha aumentado, lo que hace que este sea el momento indispensable para considerar el desarrollo de un sitio que se adecue a las preferencias de navegación del usuario.
Relevancia que genera audiencia
Desde abril de 2015, Google ha comenzado a dar más relevancia en las búsquedas a sitios que ofrecen una buena experiencia para diversos dispositivos, es decir: ha comenzado a considerar la responsividad a la hora de posicionar las páginas en el ranking de resultados.
Así, un sitio “Mobile First” (que prioriza la navegación a través de dispositivos móviles) puede destacar más fácilmente y, con ello, recibir más accesos simplemente por adaptarse a las pantallas utilizadas por los usuarios.
Un gran beneficio sin costos adicionales si el sitio ya fue creado priorizando la optimización de la experiencia de los internautas.
La época de los sitios responsivos
Con los smartphones cada vez más indispensables en la vida diaria de las personas, basta mirar a su alrededor para tener una prueba de por qué esta es la época de los sitios responsivos: personas con los ojos fijos en la pantallita.
Y quienes están dirigiendo su atención hacia los sitios y aplicaciones móviles tienden a continuar haciéndolo si el diseño permite que la experiencia sea completa, sin necesidad de ajustar el zoom de la página para, por ejemplo, poder leer.
Según Google Developers, el uso de un diseño web responsivo aún reduce la probabilidad de errores que generalmente afectan a los sitios creados para dispositivos móviles, lo que convierte este método en el mejor para atender todos los universos: desde la PC hasta el smartphone. Además, Google PageSpeed Developers destaca que este modo de desarrollo también acelera la carga completa de la página en dispositivos móviles.
Otro punto a tener en cuenta es que utilizar este tipo de página ayuda a disminuir la tasa de rebote (llamada “bounce rate” en inglés), que es cuando el usuario accede solo a una página del sitio y se va sin hacer clic en nada. Para el algoritmo de Google, este comportamiento puede acabar señalando que el contenido no es relevante, lo que lleva a la pérdida de posiciones en las búsquedas.
Por lo tanto, enfocarse en la creación de un sitio responsivo facilita la fidelización del usuario. Si la página no está optimizada, el internauta pasará cada vez menos tiempo allí, saldrá antes de cualquier interacción y acabará dejando de acceder a ella completamente; después de todo, 3G y 4G no son baratos en Brasil, pero esa es otra discusión...
Así, al considerar todos los puntos, es fácil concluir que utilizar un sitio responsivo es un beneficio para todos: para quienes ofrecen algún servicio o producto por internet y para el usuario que puede encontrar fácilmente lo que busca y tener acceso inmediato y eficaz.

